Mantenimiento de cubiertas y tejados
Prevención y seguridad para evitar filtraciones y daños estructurales.
Detectar a tiempo sale mucho más barato
El mantenimiento periódico permite detectar problemas a tiempo y evitar incidencias graves. Una junta abierta o un canalón atascado cuestan poco de resolver; la filtración que provocan seis meses después, no.
- Inspección técnica de la cubierta.
- Limpieza de cubiertas y canalones.
- Sellado y reparación de juntas y remates.
- Revisión de elementos de seguridad.
- Informes técnicos con recomendaciones.

Atención preferente ante emergencias
Ofrecemos atención preferente ante emergencias climatológicas: temporales, nevadas o lluvias intensas que dejan una cubierta comprometida.
Si la revisión detecta que la cubierta ya no da más de sí, pasamos a la rehabilitación integral con el mismo equipo.
Mantenimiento no es lo mismo que reparación
Esta página trata de lo que se hace antes de que aparezca la gotera. Si ya hay filtración, la intervención es otra y está en impermeabilización de cubiertas.
- Una cubierta bien mantenida dura mucho más que la vida teórica de su impermeabilización.
- La mayoría de las filtraciones que reparamos venían de un sumidero atascado, no de una lámina agotada.
- El mantenimiento se planifica y se paga a plazos conocidos. La reparación de urgencia, ni una cosa ni la otra.
Qué incluye una revisión de cubierta
No es subir a mirar. Es una lista concreta, con los mismos puntos cada vez, para poder comparar el estado de un año a otro.
- Limpieza de sumideros, canalones y rebosaderos, que es donde empieza casi todo.
- Revisión de encuentros con petos, chimeneas, shunts y casetones, buscando remates despegados.
- Estado de la lámina: ampollas, arrugas, solapes abiertos y zonas donde la protección ha desaparecido.
- Elementos anclados después: antenas, equipos de aire, placas. Se comprueba que su anclaje no haya perforado la impermeabilización.
- Juntas y dilataciones, y en cubierta inclinada, tejas desplazadas o rotas y limahoyas obstruidas.
- Informe con fotos de lo que se ha encontrado y de lo que conviene vigilar el año que viene.
Ese informe es además un documento útil cuando llega la inspección del edificio: acredita que la comunidad ha estado conservando lo que le corresponde.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Cada cuánto hay que revisar la cubierta?
Dos veces al año es lo razonable en Madrid: en otoño, antes de las lluvias, para dejar la recogida de agua limpia; y al final del invierno, para ver qué ha sufrido. En edificios con muchos árboles alrededor, mejor tres.
Nuestra cubierta no ha dado nunca problemas. ¿Hace falta?
Es justo el momento en que sale más barato. Cuando la cubierta ya da problemas, el mantenimiento ya no basta y hay que reparar. Las cubiertas no avisan poco a poco: aguantan y luego fallan.
¿Podéis mantener una cubierta que no habéis hecho vosotros?
Sí. La primera visita sirve además para dejar por escrito de qué se parte, que es lo que permite comparar en las siguientes.
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