Retirada de amianto en Madrid
Procedimientos seguros, gestor autorizado de residuos y gestión integral de toda la intervención.
¿Por qué retirar el amianto?
En Proyecton realizamos la retirada de amianto en Madrid en edificios y comunidades de vecinos. El amianto, presente en muchas cubiertas y bajantes de fibrocemento (uralita) de edificios antiguos, es un material peligroso para la salud que debe retirarse siguiendo un protocolo estricto.
Se utilizó durante décadas en cubiertas, depósitos, bajantes y revestimientos. Con el tiempo se degrada y libera fibras perjudiciales. Su retirada no solo elimina un riesgo: es el paso previo imprescindible para rehabilitar una cubierta o una fachada en condiciones.

¿Cómo trabajamos el amianto?
Coordinamos la retirada de amianto con el resto de la obra (cubiertas, fachadas o bajantes) para que tu comunidad lo resuelva todo con un único interlocutor.
- Inspección y diagnóstico previo del material.
- Plan de trabajo y procedimientos seguros para proteger a vecinos y operarios.
- Retirada, embalaje y traslado a gestor autorizado de residuos.
- Documentación y certificados de la intervención.
Subvenciones para la retirada de amianto
La retirada de amianto suele estar incluida en las ayudas a la rehabilitación de edificios. En Proyecton te ayudamos a tramitar las subvenciones a las que pueda optar tu comunidad. Más sobre subvenciones →
¿Por qué elegir Proyecton?
Control directo
Toda la intervención con equipo propio y mínima subcontratación.
Experiencia
Desde 2012 trabajando en el sur de Madrid con comunidades de vecinos.
Gestión integral
Amianto, cubierta, fachada y subvenciones, todo con un único interlocutor.
Dónde aparece el amianto en un edificio de Madrid
En el parque construido antes de 1990 el fibrocemento estaba en todas partes, y no siempre a la vista. Estos son los sitios donde nos lo encontramos una y otra vez.
- Bajantes y ascendentes. Es el caso más frecuente, y suele salir cuando la comunidad va a cambiar la red por fugas.
- Depósitos de agua en cubierta o en cuartos de instalaciones, muchos ya en desuso pero todavía instalados.
- Placas de cubierta en cuartos de máquinas, trasteros, casetas de ascensor y cubiertas de garaje.
- Conductos de ventilación y chimeneas de shunt, dentro de patinillos.
- Jardineras, canalones y remates prefabricados, sobre todo en patios y terrazas comunitarias.
Si el edificio es anterior a 1990 y nadie ha hecho una revisión, lo prudente es asumir que hay algo hasta que se demuestre lo contrario.
Lo que la ley exige antes de tocarlo
Retirar amianto no es una obra más. Es un trabajo regulado, con requisitos previos que no se pueden saltar, y hacerlo mal expone a la comunidad a una responsabilidad seria.
- Empresa inscrita en el RERA, el registro de empresas con riesgo por amianto. Sin esa inscripción, la retirada no es legal.
- Plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral antes de empezar. No es un trámite posterior: sin aprobación no se puede intervenir.
- Confinamiento de la zona y trabajo con procedimientos que eviten liberar fibras, incluida la humectación del material.
- Personal formado y con vigilancia de la salud específica para el riesgo.
- Gestor autorizado de residuos y documento de traslado. El material tiene que acabar en un vertedero habilitado, con papel que lo acredite.
La comunidad debe guardar esa documentación: es lo que demuestra que la retirada se hizo como toca si alguien pregunta después.
Errores que salen muy caros
La mayoría de los problemas con amianto en comunidades no vienen de la retirada, sino de lo que se hizo antes de llamar a nadie.
- No se rompe ni se corta. Es intacto cuando está sano; el peligro aparece justo al fracturarlo. Un bajante partido a golpes libera fibras en todo el patinillo.
- No se tira al contenedor ni al punto limpio. Es residuo peligroso y su gestión está tasada.
- No se pinta ni se tapa como solución definitiva. Encapsular es una medida válida en algunos casos, pero es una decisión técnica, no un apaño.
- No lo retira el fontanero de guardia. Por muy buena voluntad que tenga, si la empresa no está inscrita el trabajo es ilegal y la responsabilidad recae en quien lo encargó.
Preguntas que nos hacen siempre
¿Es obligatorio retirarlo?
No siempre. El fibrocemento en buen estado y sin manipular puede mantenerse bajo control. Lo que sí es obligatorio es retirarlo cuando está deteriorado, cuando va a verse afectado por una obra o cuando se rompe.
¿Hay que desalojar el edificio?
En la inmensa mayoría de los casos, no. Se confina la zona de trabajo y el resto del edificio hace vida normal. En intervenciones dentro de viviendas se acuerda con cada vecino y suele ser cuestión de horas.
¿Cuánto tarda la aprobación del plan de trabajo?
Es un plazo administrativo que no controlamos y conviene contar con él desde el principio: es el motivo más frecuente de que una obra de bajantes se retrase, y el que peor sienta si nadie lo avisó.
¿De qué depende el precio?
De la cantidad y del tipo de material, de si está a la vista o hay que abrir para llegar, del confinamiento que exija la zona y de la gestión del residuo. Se ve en visita.
Pide tu presupuesto sin compromiso
Cuéntanos qué necesita tu edificio y te llamamos en menos de 24 horas laborables.
